Inma López y Antonio Narbona caminan desde Antequera hasta el Pico Veleta para dar voz a una realidad de la que todavía se habla muy poco:
SOBREVIVIR AL CÁNCER TAMBIÉN TIENE CONSECUENCIAS.
Los tratamientos dejan huella. El cuerpo cambia. La vida cambia. Y las secuelas, muchas veces, se quedan para siempre.
No todo vuelve a la normalidad cuando termina un tratamiento. Cambian nuestra vida física, personal, social y laboral. Cambia nuestra manera de vivir, de relacionarnos y, en muchas ocasiones, nuestra capacidad para volver a trabajar como antes.
La sociedad todavía no está preparada para entender y acompañar ese "después".
Porque sobrevivir es maravilloso, sí. Pero sobrevivir no significa estar como antes.
Esta lucha no es solo de Inma. Es de todas. Y es de todos.
Queremos dar una mención especial a Antonio Narbona, que acompañó a Inma durante todo el trayecto, los 168 km completos, siendo su apoyo incondicional en cada paso del camino. Sin él, esta aventura no hubiera sido posible.
Corazones Solidarios Antequera estuvo acompañándolos durante el camino, cuidando de ellos y apoyándolos con el avituallamiento.
Gracias de corazón a Fruyver Antequera por su colaboración y por ayudarnos a que Inma y Antonio pudieran contar con productos naturales y fruta para recuperar energía durante este reto.
El equipo en la Hoya de la Mora
El camino — 8 de agosto
El avituallamiento — 8 de agosto
La publicación — 8 de agosto
La subida y la cima — 9 de agosto
168 KM — El vídeo
💜 GRACIAS, INMA, POR DAR VOZ A TANTAS.
GRACIAS, ANTONIO, POR NO SOLTARLE LA MANO.
Y gracias a todos los voluntarios de Corazones Solidarios que, desde casa, siguieron cada paso de este reto con el corazón en un puño, animando sin parar a través de nuestro grupo de WhatsApp. Vuestro apoyo, aunque no estuvierais en el camino, también llegó hasta la cima. Sois parte de cada kilómetro.
168 KM. POR TI. POR TODAS.